LA SALUD DE MIS VECINOS: El principio de flexibilidad de roles por Julián Fernández de Quero

Publicado: 21/03/2014 de luceron2 en La Salud de mis vecinos
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Nuevamente, mi vecina Chelo me aborda para que hablemos de las relaciones de pareja y de cómo  comenzar dichas relaciones con buen pie para lo que es imprescindible que haya una buena educación sexual y afectiva.

-Hola, vecino -me saluda alegremente- ¿tienes un rato para charlar? Te invito a un café.

-Acepto de muy buen grado porque sé que quieres que hablemos de las relaciones de pareja y el tema también me apasiona -le contesto solícito.

Nos introducimos en la cafetería de la esquina y después de  tomar asiento en una mesa  discreta pegada al ventanal que permite ver el trasiego de la calle y pedir dos cafés, Chelo me plantea el tema.

-A ver , en las veces anteriores hablamos del Principio de Deslinde, pero antes habías dicho que había más principios importantes para  construir una pareja con buenos cimientos -Chelo  plantea el tema  para llegar al momento actual- ¿podrías avanzar hoy algo más?

-Por supuesto -afirmo con decisión- Hay dos principios más importantes, el de Flexibilidad de Roles y el de Igualdad de Valor.  Cuando las personas aprenden a aplicar los tres principios en la construcción de una relación de pareja, los mimbres con los que van a trabajar   les  concede la seguridad de hacer un buen cesto.  No garantiza que la relación vaya a salir bien,  pero, cuando las cosas se hacen bien y con conocimiento,  hay más probabilidades de  éxito que de fracaso.

-Bien -me interrumpe Chelo apresurada-  Pero vayamos al grano ¿qué es el Principio de Flexibilidad de Roles que acabas de mencionar?

-Pues significa que cuando los miembros de una pareja, cuando eran niños/as y adolescentes ,recibieron una educación  igualitaria y coeducativa, tanto en la escuela como en la familia, y aprendieron a ser autónomos y a desarrollar habilidades para hacer frente a las tareas que la vida les iba a deparar en el futuro,  esos aprendizajes los van a utilizar en su relación de pareja con la suficiente flexibilidad para cooperar entre los dos sin ningún problema.

-A ver, a ver, que yo me entere -corta Chelo totalmente fascinada-  ¿quieres decir que el tipo de educación de la infancia y adolescencia va a influir en cómo llevar una pareja? ¿Me puedes poner ejemplos concretos?

-Pues, claro, mujer -continuo con una sonrisa-  imagínate una pareja en la que la mujer ha caído enferma  y tiene que guardar cama durante  varios días.  La enfermedad de la mujer , le exige al hombre que adopte el rol de cuidador y que se preocupe, no sólo te tener bien atendida a la enferma, sino de todas las tareas domésticas,  ir a la farmacia a por la medicinas,  administrar el tratamiento, etc.

-¡Normal!  -exclama Chelo-  Es que es lo que se debe hacer en esas situaciones.

-Claro -sigo yo- pero, piensa en una pareja tradicional en la que el hombre ha sido educado para cumplir con unos roles  (trabajar fuera de casa, traer el dinero para mantener a la familia) pero no le han educado en otros  (cuidar de una persona enferma, hacer las tareas domésticas) . Es decir, le han dado una educación de género  patriarcal, en la que los hombres aprendemos unos roles y las mujeres aprenden otros, distintos, para hacer tareas diferenciadas en función del sexo. Entonces, si la mujer cae enferma, el hombre no sabrá qué hacer porque no le enseñaron a cuidar ni de ella ni de la casa.  Ante esta situación, se pondrá nervioso, se sentirá confuso y desbordado y, si puede, echará mano del recurso más simple, que es solicitar la ayuda de otra mujer, bien de su madre, de la suegra, de una cuñada, etc.

-Tienes razón -dice Chelo con escepticismo- La verdad es que en la mayoría de las ocasiones, ocurre como lo estás contando.  ¡Para eso nos quieren a las mujeres!

-Pero esa rigidez de roles que la educación de género genera, incide en el comportamiento de los hombres y de las mujeres.  También, siguiendo con el ejemplo anterior,  la mujer enferma no sabrá vivir con su rol de enferma sino que tratará de no guardar cama  hasta que ya no pueda más,  y cuando lo haga, estará en la cama como si le pincharan con alfileres, sufriendo por no poder atender a sus tareas, desconfiando de que su compañero sepa hacerlas, pendiente de fiscalizar lo que hace el otro para ver si lo hace bien, etc. En fin, una auténtica tortura.

-En conclusión  -voy terminando-  que el Principio de Flexibilidad de Roles implica que los dos miembros de la pareja sepan enfrentar cualquier situación que se produzca con capacidad y habilidades para resolverlas de manera flexible e intercambiable y que, cuando tengan que solicitar la ayuda de otras personas, sea por el hecho de que se requiere de un profesional  (por ejemplo, de un fontanero o de un electricista) y no por el hecho de ser hombre o mujer. Que el sepa planchar, lavar, cocinar de la misma forma que ella y que ella sepa arreglar un enchufe o cambiar una bombilla, de la misma forma que él. Eso es lo que significa el Principio de Flexibilidad de Roles

-Gracias, vecino -exclama Chelo con agradecimiento- me ha quedado clarísimo, ¡qué bien lo explicas!!

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comentarios
  1. Lala dice:

    Hola, te has hecho esperar con el segundo principio y tienes toda la razón. Nosotras en nuestro rol “no podemos ponernos enfermas”, Si ellos tienen que romper muchas barreras en sus roles o comportamientos adquiridos desde pequeños a nosotras no nos es más fácil.
    Creo que lo peor es que las nuevas generaciones (los adolescentes de ahora) están dando pasos atrás más ellos que ellas pero estas también.

    Cuál es tu impresión?

    • luceron2 dice:

      Según un informe reciente sobre la juventud, el machismo no desparece sino que perdura entre los jóvenes y las jovenas. sobre todo, referido al tema de los celos y la violencia en las relaciones amorosas. Pero, en cuanto al tema de los roles dentro del hogar, estamos asistiendo a un fenómeno que todavía no sabemos que aspectos positivos y negativos puede aportar. Me refiero al hecho de que, tantos los chicos como las chicas, han dejado de recibir aprendizajes del hogar y han dejado de interesarse por las tareas domésticas, en general. En este sentido, hay una igualación de los dos géneros puesto que a ninguno de los dos les atrae el hogar. ¿qué puede significar eso en el futuro? Hay varias posibilidades: 1. Que aumente la utilización del servicio doméstico (que siguen siendo mujeres) para cubrir necesidades que la pareja no quiere cubrir. 2. Que aumente la socialización de las tareas domésticas (comer en restaurantes, lavar la ropa en lavanderías , coserla en tiendas especializadas, usar precocinados para casa, etc.) Esto daría mucho trabajo a mucha gente, pero se necesita un poder adquisitivo que no creo que vayan a tener muchos jóvenes adultos. 3. Reducir los hogares a la mínima expresión (casas de tamaño reducido pare confortable, dietas que conlleven poco uso de la cocina, ropa sport que no necesita ser planchada, cambiar el coche por la bicicleta y el transporte público, lo que supone mucho ahorro y supresión del garaje, etc.) El futuro aparece interesante y lleno de incógnitas por lo que la mejorar y educar en las relaciones de pareja sigue siendo importante.

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