LA SALUD DE MIS VECINOS: La media naranja

Publicado: 17/06/2014 de luceron2 en La Salud de mis vecinos
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Julián Fernández de Quero

En las últimas semanas , los encuentros con Chelo se van haciendo sospechosamente frecuentes, yo diría que no son casuales sino fruto de su interés por los últimos temas que hemos tocado en relación a la pareja.  Estamos en la cafetería de la esquina, tomando un café al que me ha invitado inmediatamente que me ha visto.

-Vecino -me dice con la familiaridad que da el conocimiento ya distendido en el tiempo y el contacto  frecuente-  la verdad es que lo de los principios para organizar una pareja con probabilidades de éxito me tiene impactada. Lo he comentado con mis amigas y han surgido debates muy interesantes.  Sobresale una opinión sobre otras, la de que la teoría está muy bien pero que, luego, la práctica es otra cosa y que la gente funciona por otros motivos más emocionales y menos racionales. ¿A tí qué te parece?

-A ver -contesto rápidamente- la teoría y la práctica no tienen porque ir separadas, todo depende de los aprendizajes que cada persona haya tenido en su vida.  En cuanto a la distinción entre lo emocional y lo racional es algo obsoleto desde que se descubrió la importancia de la inteligencia emocional. Las emociones también se educan y también se modulan y controlan en función de los intereses de cada uno. Un síntoma de inmadurez es precisamente el descontrol emocional.

-Es  posible -insiste Chelo- ¿pero, no crees que cada pareja vive su historia de manera muy diferente?

-Claro, tienes razón, cada caso es cada caso y hay que huir de las generalizaciones. Sin embargo, la cultura, en cada época,  tiende a socializar a los individuos con valores, prejuicios y principios, en un afán de homogeneizar sus comportamientos. En el caso que nos ocupa de las parejas,  podemos distinguir claramente cuatro tipos diferentes de modelos de pareja que funcionan mejor o peor en la sociedad:  La media naranja, la liberal, la tradicional y la moderna.

-Me dejas estupefacta, vecino -Chelo no da crédito a lo que oye- ¿Me podrías explicar con más detalle esos tipos?

-Con sumo gusto -replico encantado- La Media Naranja responde a una influencia de la cultura romántica.  Plantea que el enamoramiento  (que confunden con el amor) cuando surge es impetuoso, irracional y dura hasta la muerte. Ese amor pasional lo justifica todo y está por encima de cualquier cosa.  Las personas que son presas de este flechazo pasional  buscan la fusión eterna de sus almas y de sus cuerpos  y el resto del mundo pasa a un segundo plano.  Desean que su relación se convierta en un castillo de marfil para ellos dos solos y lejos del mundanal ruido, al que desprecian y temen.  Lo importante para ellos es estar juntos, odian las separaciones, aunque sean momentáneas, y consideran que son almas gemelas, con los mismos gustos, deseos, aspiraciones, objetivos y proyectos. “Contigo, pan y cebolla” se suele decir. Pasaremos calamidades, pero las pasaremos juntos.

-¡Qué bonito! -exclama Chelo arrobada.

-Si, muy bonito, pero irreal, la media naranja existe sólo como fantasía alimentada por la cultura Disney, las novelas románticas y la cultura de género en su última evolución. Las mujeres son socializadas para cultivar su belleza con la pretensión de encontrar su Principie Azul y los hombres son socializados para buscar a su Princesa Rosa.  Pero, cuando llega el momento de construir la pareja y se intenta que funcione con los prejuicios e ideales de la Media Naranja, el fracaso está garantizado porque es imposible de llevar a la práctica.

-¡¡Qué pena!! -Chelo se resiste a creer lo que le que digo-  ¿Y por qué no funciona?

-Pues, muy sencillo, por el simple hecho de que cada persona viene al mundo siendo distinta a las demás y, luego, la familia y el entorno los educa y socializa de forma diferente. Cuando se forma una pareja, cada persona aporta a la misma su temperamento, su carácter, su personalidad, sus manías, sus prejuicios, sus traumas, su forma de ver el mundo. No hay dos personas idénticas en el mundo y es por eso, que vivir en pareja no es fácil, requiere sensibilidad, capacidad de negociación pacífica de los conflictos, diálogo sincero y abierto,  porque se trata de ajustar la convivencia entre dos personas que vienen de  padres diferentes, familias diferentes y entornos diferentes. El enamoramiento no basta para garantizar el éxito de una pareja. Primero, porque dura poco y,segundo, porque guiarse por él sin tener en cuenta los demás factores que intervienen en la pareja, conduce al fracaso. Las parejas que han intentado funcionar con el modelo de la Media Naranja, termina por construir una relación de poder en la que cada miembro de la pareja intenta moldear al otro a su imagen y semejanza y eso no funciona.

-O sea -concluye Chelo decepcionada-  que en el cine y en las novelas queda muy bien, pero que en la vida real es mentira.

-Más o menos -finalizo porque tengo que irme- El romanticismo ha sido y es una fuente de sufrimiento  para muchas personas que, en el mejor de los casos, terminan en divorcio y, en el peor, en violencia y suicidios. No es muy recomendable.

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